En julio (2021) nos embarcamos en nuestro primer viaje en autocaravana por Huesca. Inicialmente queríamos ir al Valle de Baztán con dos parejas más que también tenían niños de la edad de nuestra hija Allegra (2 años). Pero al final, al estar embarazada de 33 semanas, decidimos irnos más cerquita (desde Barcelona) y nos decantamos por Huesca. Y la verdad es que superó nuestra expectativas. Buena comida, campings bastante bien, paisajes preciosos, gente simpática. Hicimos la siguiente ruta, que fuimos adaptando a medida que íbamos haciendo camino.

Día 1: Salida de Barcelona y llegada al camping municipal de Benabarre
El primer día sabíamos que era un día de transición. Estamos más o menos una hora en el parking mientras nos explican todo lo que tenemos que saber sobre la autocaravana (es la primera vez que cogemos una). Buscamos un sitio en el que comer más o menos bien por el camino y paramos en Igualada, en el Restaurante El Jardí (39 euros en total con un menú bastante bueno). Llegamos al camping municipal de Benabarre y descansamos. Nos pegamos un baño en la piscina y un poco de parque con Allegra. Cenamos fuera en el camping y es muy agradable. Camping muy pequeño, tranquilo y familiar.

Día 2 de autocaravana en Huesca: Chocolatería Brescó, Graus y Rosa de Isabena
El segundo día nos despertamos muy tranquilos en el camping donde hay poco ruido y vamos a comprar desayuno a la chocolatería Brescó de Benabarre. Cogemos fuerzas para nuestro segundo día en autocaravana por Huesca. La chocolatería es muy mítica y bonita, y todo está riquísimo. La habíamos visto recomendada en varios blogs. Nos llevamos también provisión de galletas para desayunar en la autocaravana en los próximos días.
Graus

Visitamos Graus, principalmente la Plaza Mayor y la basílica. La basílica es impresionante. No tiene desperdicio. Se ve desde lejos en lo alto de la montaña y por dentro la estructura es preciosa. Es una buena subidita con el cochecito de Allegra, pero mereció la pena.

Después queríamos pegarnos un baño en la Gorgola de Perarrua (a 11 minutos de Graus), pero no hacía muy buen día y el agua estaba movida. Así que nos vamos hacia Roda de Isábena, que es un pueblecito en lo alto de una colina (bastante perdido) pero con mucho encanto. Hay muy poca gente. Comemos en Colegiata en Rosa de Isábena (restaurante Hospedería), que nos lo habían recomendado. La verdad es que es precioso por dentro y por fuera. Comemos una carne espectacular.
Camping Boltaña

Después de comer nos ponemos rumbo a Boltaña, a una hora de Roda. Tenemos tarde de lluvia en el camping Boltaña y decidimos cenar en el restaurante de camping. El camping está bastante bien. Es grande, tiene un buen restaurante con una terraza cubierta en la que hay una televisión y los baños son grandes. Tiene un pequeño supermercado y un parque infantil, así como dos piscinas. Aunque como llovía no pudimos disfrutar mucho del exterior. Tienen también actividades para niños y en su momento había una gran cama elástica en la que Allegra (2 años) se lo pasó muy bien, a pesar de haber niñas más mayores.

Día 3 de autocaravana en Huesca: Visita de Boltaña, baño en la Gorga de Boltaña y Ainsa
Visitamos el pueblo de Boltaña. Hay una buena subidita que embarazada de 33 semanas se me hizo muy cuesta arriba. El pueblo tiene encanto, aunque para mí lo que vale más la pena es el baño en la Gorga de Boltaña. El agua estaba helado y los alrededores no son muy bonitos, pero el agua del río era cristalina y era muy agradable bañarse. Comemos en Casa Coronel y nos gusta mucho. Tiene un menú por 22 euros sin bebida. Nosotros tomamos un salmorejo espectacular y un entrecot exquisito. El postre también muy bueno.

Visitamos el pueblo de Ainsa, que aunque es muy turístico y está lleno de gente, es precioso y tiene unas vistas muy bonitas del río.
Acabamos la tarde en piscina del Camping la Gorga, donde dormimos
Día 4 de autocaravana en Huesca: Gorga de Boltaña, Asador de Fiscal y Río Ara
Decidimos repetir bañito en la mañana en Gorga de Boltaña aprovechando el buen día. Es aún mejor con el solecito. Comemos muy bien en Asador de Fiscal, que tiene una terraza muy agradable y un jardín bastante grande ideal si se va con niños. Pagamos 62 euros con magret de pato y black angus, una ensalada de primera, cervezas, vino y carajillo de baileys.

Monte Perdido
Después de comer nos ponemos rumbo al Monte Perdido, hacia al camping Río Ara. Tienes unas preciosas vistas al Monte y puedes dar un paseo bordeando el río andando. El ambiente es muy tranquilo y relajado, con muchos extranjeros. También hay coches 4×4 que te acercan a cuevas y cascadas, aunque nosotros decidimos estar más tranquilitos dando un paseíto por la zona. Cenamos en la auto caravana. Habíamos visto muchas rutas y cosas que hacer en esta zona (aquí algunas ideas), pero embarazada y con una niña de dos años era complicado. Hay muchas cascadas y cuevas que visitar.

Día 5 de autocaravana en Huesca: Benabarre
Decidimos desayunar en el bar del camping Río Ara y empezar a bajar, ya que me encontré mal y nos dio miedo estar tan lejos del hospital. Llegamos a Benabarre y comemos en el Hostal Mars. Muy correcto y el personal muy amable (Allegra encantada con que le dieran un caramelo).

Pasamos la tarde en la piscina y vamos a dar un paseo por Benabarre (que a parte del castillo no tiene mucho). Compramos quesos, tomate de Barbastro y chocolate (en el pueblo hay una tienda de la misma famosa chocolatería Brescó que está a las afueras).
El camping de Benabarre es pequeño pero muy cómodo. Todo muy cerca, tiene parque para niños y un bar donde hay bastante gente local. En la pisicna también está lleno de gente de la zona, ya que es municipal.

Día 6 (último de autocaravana en Huesca): Montañana y Embalse de los Terradets
Visitamos el pueblo de Montañana, conjunto histórico-artístico. Es un pueblo muy curioso que se remonta a la época medieval (aunque os primeros datos sobre Montañana aparecen en el año 987) y parece semiabandonado. Pero con el sol hace muchísimo calor. Así que vamos a comer al Restaurante del Llac, con bonitas vistas al embalse de los Terradets. También comemos muy bien. La crema de verduras que le pedimos a Allegra muy buena, y el menú está muy bien.

Después de comer nos pegamos un baños en el embalse (nos aventuramos a ir andando pero era demasiado lejos, así que dimos media vuelta y cogimos la autocaravana). A diferencia del río, bañarse en el embalse «daba un poco de cosa». No se ve el fondo y no sabes lo que tocas, pero igualmente es un baño refrescante. Encontramos algunos niños también, así que Allegra se entretuvo bastante.
Camping Noguera
Después ponemos rumbo al camping Ager, pero no nos gusta el ambiente ni la parcela que nos asignan, así que nos vamos al Camping Noguera. El camping es ideal para niños, con dos piscinas muy cómodas (una para niños) en las que Allegra se bañó hasta las 9 de la noche. También hay caballitos y una zona de juegos de agua. El restaurante estaba lleno para cenar. Mejor reservar. Aunque por la noche es un poco ruidoso el camping. Si nos hubiésemos quedado más días, la zona era bonita para explorarla.
Día 7: Comida en Tárrega y vuelta a Barcelona
Por la mañana aprovechamos un poco la piscina y nos ponemos rumbo a Tárrega para comer. Repetimos buena comida (la verdad es que ha sido un buen viaje gastronómico) en el restaurante Tastimotant. El sitio también es ideal para niños, con un patio interior muy agradable. La carta tiene platos un poco especiados, pero en general muy buenos. Nos sirven un chupito de sopa de melón bastante especial para empezar.