En septiembre de 2022 nos aventuramos a nuestro primer viaje a una ciudad grande con las dos peques, de 3 y 1 año. Se trataba de un viaje especial porque es donde nos conocimos Enrique y yo cuando nos fuimos de Erasmus. Visitar Génova con niños es una experiencia totalmente diferente a la del Eramus, claro. Nos ha permitido apreciar la ciudad mucho más y valorar todas las cosas buenas que tiene para niños. Además, nos alojamos en una casa estupenda de Airbnb para ir con niños, ya que tenía una amplia terraza (aunque una cuesta empinada para salir y llegar a la casa).
A pesar de no ser una de las ciudad más famosas de Italia, Génova es una ciudad con un patrimonio histórico impresionante, con una gran cantidad de palacios, iglesias y pequeñas callejuelas llenos de encanto. Hay también varios parques, tiovivos y playas próximas para los niños como escapadas a los emblemáticos pueblos de Cinqueterre o a Portofino.
Día 1 de Génova con niños: Trattoria de Maria, Cremeria delle Herbe, Galería Giuseppe Manzini y llegada a casa

Llegamos un sábado y vamos directamente a comer a la Trattoria da Maria, un restaurante «cutre» de toda la vida, muy auténtico, con comida tradicional genovesa muy buena. Comimos los típicos trenette al pesto genovés, unos rigatoni al sugo, ravioli al sugo y pollo al forno. De postre una crema de mascarpone.
Como diluvia y no podemos entrar al apartamento hasta las 16.30h (en Génova la mayoría de restaurantes cierran a las 15h), nos vamos a la galería Giuseppe Manzini, que es cubierta y hay tiendecitas. También hay una juguetería para que los niños se entretengan. Aunque la galería no es imperdible.
Cremeria delle Herbe
Después bajamos hasta la Cremeria delle Herbe a tomarnos un helado sentados en el único banquito que tiene. Buenísimos helados que ya conocíamos de nuestra estancia en Génova de Erasmus. Nos perdemos por los callejones (vicoli) de Génova con los niños correteando por las callejuelas cuando deja de llover un poco para llegar a nuestra casa en Via Caffaro: una subida importante. Como diluvia aún, ya no nos movemos de casa y pedimos pizza de la Pizzeria Caffaro (13 euros dos pizzas riquísimas).

Día 2 de Génova con niños: Palazzo Reale, Porto Antico, Trattoria del Galeone
Nos levantamos con mucha calma y salimos de casa sobre 11 para empezar nuestra exploración sin lluvia (¡qué bien!) de Génova con niños. Nos hace ilusión hacer nuestra ruta del Eramus (visitamos Piazza Nunziata, Via Balbi donde vivía Enrique y donde está la preciosa Universidad de derecho y el Palazzo Reale, y Via del Campo, donde vivía yo).
La ciudad está mucho más limpia de lo que recordábamos en 2009. Entramos en medio de esta ruta en el Palazzo Reale, que es espectacular y delante del mar. Muy bien conservado. Allegra (nuestra hija de 3 años) alucina con la corona del rey y las habitaciones.
Después bajamos por la zona del Porto Antico y comemos en una trattoria cercana: Trattoria del Galeone. Todo buenísimo: un tartar de atún, ravioli al ragú (otra vez), tagliatelle a la norma y spaghetti alla vongole. Aunque la camarera no era muy fan de los niños, estamos a gusto porque la trattoria está en un pequeño vicolo donde no pasan coches.

En realidad toda la zona está llena de vicoli y rincones escondidos que te sorprenden, como un patio interior de un bloque de pisos que encontramos (foto de arriba). El casco antiguo de Genova, con niños es fácil de recorrer por la poca afluencia de coches. Nos vamos después a una zona de castillos hinchables en el puerto donde Allegra se lo pasa muy bien. También hay un pequeño parque para los más pequeños donde Ginebra (1 año) puede jugar.
Acuario de Génova
Luego las niñas no perdonan el acuario de Génova. Aunque no nos gustan mucho las actividades que significa tener a animales en cautividad (zoos, acuarios…) queríamos ver el acuario por ser famoso, ya que representa la mayor exposición de biodiversidad acuática de Europa. La verdad es que no repetiríamos porque no vale la pena por los animales y los espacios que tienen. Además, es muy caro (30 euros cada adulto) y la niñas no lo disfrutaron tanto como creíamos.
Finalmente nos vamos por el centro otra vez y nos sentamos en la Piazza delle Erbe a hacer el aperitivo (con una bebida por la tarde te traen varias tapas) y a repetir helado de la Cremeria.
Día 3 de Génova con niños: Bocadasse, Piazza Ferrari, Chiesa del Gesù e dei Santi Ambrogio e Andrea y Piazza Giacomo Matteotti
Cogemos el autobús y pasamos la mañana en Boccadasse, un pequeño pueblo de playa de piedras que, si no hay viento, suele tener el agua cristalina. El bar que hay delante de la playa (La Stramabada) es muy agradable, aunque el personal no es muy simpático y solo se comen focaccias. Es ideal para tomar una cerveza.
Comemos en la Antica Trattoria, que es bastante caro y no es el mejor que hemos probado, pero es cómodo, con buenas vistas y el personal es muy amable.
Volvemos andando hasta el centro histórico (unos 5 km). El paseo bordeando el mar es muy entretenido: puedes ver todas las playas, clubs privados, así como algunas de las peculiares casas palaciegas que hay delante de mar.

Piazza Giacomo Matteotti y Piazza Ferrari
Descansamos un rato y bajamos a la Piazza Giacomo Matteotti a tomar algo. De las mejores plazas para visitar Génova con niños, ya que pueden corretear fácilmente sin peligro. La última parada del día es la famosa Piazza Ferrari, centro neurálgico de Génova, donde las niñas juegan en las fuentes y entramos en la iglesia del Gesù i dei Santi Ambrogio e Andrea, que es espectacular por dentro.

Antes de volver a casa, compramos unas galletas tradicionales con forma de flor para desayunar en Le Dolcezze Salate di Angelo. Aunque las galletas están buenísima, son bastante caras (casi a 1 euro la unidad). Cenamos en casa con unos tomatitos que compramos en una parada de al lado del puerto que triunfan entre las niñas.
Transporte en Génova
Vuelos
En Génova hay dos maneras de llegar en avión desde Barcelona:
- Vuelo directo a Genova: Los vuelos a Génova son muy limitados y suelen ser bastante más caros que los vuelos a Milán. Aún así, nosotros optamos por esta opción porque Ginebra aún tenía un año, y por lo tanto no pagaba billete. Además así nos ahorrábamos el ajetreo de tener que ir hasta la estación de tren y cargar maletas arriba y abajo con las dos niñas.
- Vuelo a Milán y tren hasta Génova: Los vuelos a Milán suelen ser más frecuentes y baratos, por lo que una opción es coger el avión en Barcelona hasta Milán. Luego se coge un autobús (o taxi) hasta la estación de tren para coger el tren hasta Génova. El billete de tren suele ser barato y se puede coger con antelación en trenitalia.
Taxis y autobuses
Tanto para ir del aeropuerto al centro como del centro al aeropuerto cogimos un taxi. El de ida nos costó 35 euros, mientras que el de vuelta, que pedimos un taxi 5 minutos antes de salir en Radiotaxi Genova 5966, nos costó 32 euros. A la vuelta no lo pudimos pedir con más antelación, ya que nos dijeron ya que no lo programan el día antes. Aún así la estación de taxis está muy cerca del centro).
Por lo que hace a los autobuses, nosotros de Erasmus nos movíamos mucho en autobús, que llega a todos lados y es cómodo. En nuestro caso lo usamos para ir hasta Boccadasse y pagamos el billete en el mismo autobús.
En definitiva, encontramos que viajar a Génova con niños es una buena opción, especialmente en la época en la que fuimos. Muchas cosas que hacer con niños, centro histórico con poco tráfico de coches y playas para poder jugar y remojarse.